2 jun. 2010

Un robo fácil

El ladrón del arte es un libro escrito por Noah Charney que comienza así:

"En la pequeña iglesia romana de Santa Giuliana, una pintura de Caravaggio desaparece sin dejar rastro".

Hace unas semanas se cometió en el Museo de Arte Moderno de París el que ha sido calificado del 'Robo del siglo' pero lamentablemente no será el último, por tanto yo no me atrevería a calificarlo como tal. Cierto es que ha sido de gran envergadura. Un total de cinco obras de Picasso, Matisse, Braque, Modigliani y Lèger, valorados en más de 100 millones de euros.


Según comentan, unos fallos de seguridad en el museo (la alarma no saltó y los tres guardias que hacen rondas ni oyeron ni se dieron cuenta de nada) permitieron a un solitario ladrón encapuchado sustraer las obras. ¿Cómo? Cómo en las películas: por la ventana durante la madrugada. Por un ventanal que casi llega hasta el suelo, que mide 5m de alto y 2m de ancho protegido por un cristal y una verja de hierro sellada con una cadena y un candado.

Rompió el cristal. Cortó la cadena. Buscó los cuadros dispersos por el museo. Desenmarcó las obras. Retiró los lienzos de sus bastidores. Enrolló las telas y se las llevó. Simple.
No fue hasta las siete de la mañana cuando el robo fue noticia, pero del 'acto' sólo quedan grabadas imágenes en una de las cámaras de seguridad.

Dicen que los cuadros expoliados no podrán circular en ningún mercado, por lo que seguramente se trate de un robo producto de un encargo.

A raíz de esto me viene a la cabeza: 'The Art of Steal', un documental dirigido por Don Argott que investiga lo ocurrido en la colección Barnes de pinturas post-impresionistas.



3 comentarios :

Anónimo dijo...

Dios bendiga a ese ladrón

jose dijo...

es como cuando robaron "el grito" de munch, cuando vi el video me pregunte como era posible que fuera tan facil robar un cuadro de millones de dolares? y fue robado de una manera muy similar a estos, entrar por la ventana del museo y salir por la misma jeje.

Pilar dijo...

@ Anónimo. ¿Seguro?

@ jose. Supongo que la seguridad de los museos brilla por su ausencia, y su preocupación sigue siendo 'No Flash! No fotos! No flash!'... :(

Pilar.