7 sept. 2008

Barcelona: ejemplo urbanístico en la Exposición Universal de Shangai

La 'destrucción creadora' del centro de Barcelona a cargo de Ildefonso Cerdá fue apasionadamente discutida durante la segunda mitad del siglo XIX. El legado urbanístico pre-industrial, la demolición de sus murallas y el crecimiento exterior estaba cambiando notablemente el aspecto de la ciudad en esa época. No obstante, las discusiones sobre la reforma urbana se centraron en la integración viaria en el nuevo 'eixample', provocando un gran contraste entre el apreciado 'nuevo ensanche' y las zonas más antiguas. Este contraste no se aminoró hasta llegados los años ochenta y noventa, cuando la ciudad se preparaba para su gran cita olímpica de 1992, momento en que se prestó de nuevo atención a las reformas urbanas.

El llamado 'plan Cerdá' buscaba dar respuesta a la superpoblación de la ciudad amurrallada, a la vez que abría tres grandes vías en el centro de la ciudad, para integrar el ensanche, el puerto y la ciudad antigua. En palabras de Cerdá:

''La abertura de estas grandes vías a través de la Ciudad antigua según las direcciones de los vientos más saludables, proporcionará ancho paso a la luz, al aire, a los hombres y a las mercancías, y traerá la salubridad, el bienestar y la riqueza a toda la población. Aumentando la prosperidad en todos los barrios para los cuales la mala disposición de las calles es hoy día una barrera para el Comercio y la circulación, vendrá a compensar e indemnizarles de los daños que han experimentado las carreteras a causa de los caminos de hierro y por el establecimiento de las garas en puntos que han venido a operar una cambio en la dirección en el movimiento interior de la ciudad.''

No obstante, los intentos de Cerdá por mejorar y modernizar la estructura urbana del centro de la ciudad sólo derivó en pequeñas transformaciones menores del mismo debido en gran medida al sistema de expropiación forzosa por aquel entonces vigente en España, que no permitía la intervención en centros urbanos. Por ello, el proyecto de Cerdá quedó limitado a la planificación de la extensión de la ciudad, y permaneció en el olvido hasta la década de 1870 la idea de la reforma urbana. Es en ese momento cuando surge el interés por llevar a cabo 'la reforma' de la ciduad y por elaborar una nueva ley que si permitiese la expropiación forzosa con el fin de permitir la intervención en centros urbanos. Dicha ley aprobada en 1896 incluyo las compensaciones a los propietarios e industriales afectados, consiguiendo, por fin, organizar un proyecto definitibo para la 'reforma' de la ciudad.

Los años han pasado, y la ciudad es a día de hoy un ejemplo urbanístico que estará presente como tal en la Exposición Universal de Shangai en el año 2010. Barcelona ha presentado dos proyectos:
  • la reforma y transformación de Ciutat Vella.
  • la conversión de la zona industrial de Poblenou en el distrito 22@.
Con estos proyectos Barcelona explicará su modelo de desarrollo urbano donde mezcla sabiamente la tradición y modernidad.