27 jun. 2010

Andreas Theurer


2 comentarios :

Laia dijo...

Me quedo con los domingos turcos definitivamente. Estas esculturas sienten, son curiosas, juegan con sus formas piensan otros mundos y viven de deseos mutuos, hacen que el tiempo pase a pesar del esfuerzo por perseguirlo. Gracias a su autor y a ti por acercármelo.

Pilar dijo...

@ Laia. Segura? mira que los orientales pusieron el listón muy alto...jejeje. A ver si puedo seguir sorprendiendote los próximos domingos! :P

Saludos, Pilar.