11 de jul. de 2012

AO, o lo que es lo mismo, Artistas Organizados

Seguro que la historia os suena: museo lanza convocatoria para hacer una exposición representativa del arte de una región/provincia/ciudad, donde los artistas han de donar la obra al finalizar la exposición y así contribuir al legado patrimonial de una región...

Y el artista ¿de qué vive? ¿de donar las obras al museo de su ciudad? Creo que no.

Esto ha ocurrido en Buenos Aires, en el Museo de Arte Moderno de la ciudad, MAMBA, y a raíz de ello los artistas se han organizado, se hacen llamar AO, Artistas Organizados y son cerca de 600.

Y es que hacer una exposición titulada 'Últimas Tendencias II' que servirá para incrementar los fondos del museo a base de las donaciones de los artistas, es sin duda una acción que hace despertar el oculto lado reivindicativo que puedan llegar a tener muchos artistas.

AO reivindica por un lado la disconformidad ante la finalidad de la exposición, y por otro lado el nombre de la muestra, defendiendo el título de 'Últimas donaciones'. Estoy segura que si fueran donaciones de un magnate la llamarían 'Últimas incorporaciones a la colección MAMBA' :-) un término neutro que deja leer entre líneas 'Mirad que generosos somos, y os mostramos las últimas incorporaciones en los fondos de nuestra colección...'.

Pero la historia no queda aquí. Hay artistas que están exponiendo y se niegan a que la institución se quede con su obra después de la muestra, quizás, el museo ya ha dotado a cada obra de una seguridad extrema para cada obra (¿?), recordad, hablamos en términos institucionales de las 'Últimas tendencias' y eso, por el valor que conlleva, se ha de cuidar... Sin embargo, también es el momento de plantearse los derechos de las obras, ¿a quién le pertenecen o dejan de pertenecer? ¿Cómo es posible que haya artistas exponiendo y quieran romper el contrato firmado -si es que lo hay- donde indica que las obras pasan a formar parte de la colección?

Volvamos a la formación de la colección del MAMBA. Los artistas se oponen a 'la donación como condición obligatoria para integrar la exposición', es decir, si hablamos de últimas tendencias, la institución debería escoger realmente a las últimas tendencias, con un criterio profesional, serio, asesoraros por expertos en arte contemporáneo argentino, etc. pero no se puede abrir una convocatoria de estas características. Y no se puede porque el resultado acaba siendo una muestra (anti)comisariada basada en la aglutinación de obras inconexas de artistas elegidos por un criterio desconocido. ¿No se cuestionan desde el MAMBA su función en la sociedad argentina? ¿No se cuestionan el para qué han hecho esa exposición ? ¿No se cuestionan absolutamente nada en esta exposición?

Si seguimos analizando y nos ponemos en el lado de los artistas nos encontramos con un aumento del ego al poder decir 'estoy exponiendo en...' y una supuesta mayor cotización de sus obras después de 'estar exponiendo en...', aunque no sé si precisamente formar parte de esta exposición puede llegar a ser un plus en su currículum artístico. ¿Se ha de ceder una obra para pasar a formar parte de la historia del arte contemporáneo argentino?

Y para acabar, la declaración de Laura Buccellato, la directora del Mamba, que se mostró sorprendida por el reclamo. "Se está haciendo una gran bola de nieve con esto; me sorprende porque los artistas habían aceptado entregar sus obras, nosotros no presionamos a nadie", dijo al diario argentino LA NACION.

Desde aquí aplaudo a AO, por ejercer una defensa de su trabajo y un cuestionamiento sobre las metodologías curatoriales del MAMBA. En estos momentos es necesario reunirse y reivindicar unos derechos y una dignidad artística (recordad la importante labor del equipo de InsultArte y el post ¿Cuánto debe cobrar un artista por su trabajo?).

Gracias por vuestra atención : )

3 comentarios :

Santiago Gómez Carreras dijo...

Muy interesante, este post, como todos...
Claro que la situación del artista es mala, o malísima. Ahora se habla mucho de lo mal que están muchas galerias, o museos, no hay compradores, no hay coleccionismo, los museos recortan por todos lados, etc.
Y los artistas, qué.
¿Alguien se ha preguntado qué pasa con los artistas?
Los aristas somos los primeros en padecer todas las consecuencias de la situación actual de precariedad. Si cuando hay dinero, debemos someternos a todo este tipo de impuestos revolucionarios, ni os cuento a qué nos estamos enfrentando cuando todo está mal, muy mal.
Esta es una muy buena alternativa, buscarse uno mismo sus posibles vias de escape.
Saludos

Mariana Fossatti dijo...

Si se tratara de una iniciativa autogestionada, solidaria, te lo entiendo. No creo que en todas las ocasiones los artistas tengan que cobrar. Pero cuando un artista trabaja solidariamente debe entenderse que no se lo puede someter a unas condiciones salvajes. Está bien que se presten obras para exponer, pero para que pasen a propiedad de una colección primero tiene que haber otro tipo de trato, me parece.

Pero lo más grave es la actitud de "anti comisariado". Porque que las obras sean donadas no las desmerece en sí mismas (por ejemplo en el MAMBA hay una colección divina de grabados de Antonio Seguí donados por el artista), sino esa convocatoria abierta tipo "cualquier moneda sirve".

Lo grave no lo veo tanto por el artista, en fin, sino por el museo, que renuncia a su función: la de impulsar propuestas orientadas a la divulgación del arte en la sociedad. Propuestas que tienen que tener una orientación, unos objetivos, aunque luego podamos estar de acuerdo con ellos o no. El museo renuncia a hacer política, a tener una política.

En fin, que si las últimas tendencias son las últimas donaciones, como decimos acá, "cerrá y vamos".

Pilar dijo...

@Santiago. En primer lugar: gracias :) y en segundo lugar, sabes que os comprendo y me pongo siempre en la piel del artista, y más en estas ocasiones.

@Mariana Fossatti. Es cierto que hay artistas que pueden colaborar de manera altruista, pero no pueden denominar a una muestra 'Últimas tendencias' cuando no ha habido una selección curatorial previa. Me quedo con tu frase final :(

Abrazos para los dos, Pilar.