26 ene. 2012

Psicofotografía o fotografía de espíritus: William Hope

A través del Flickr del National Media Museum se puede tener acceso a una serie de fotografías históricas de gran importancia. Entre ellas destaca la de las fantasmales capturas de William Hope que fueron descubiertas en una librería de anticuario de Lancashire por uno de los curadores del museo National Media.



William Hope (1863-1933) es considerado uno de los autores más fascinantes de la psicofotografía o fotografía de espíritus, una tendencia que comenzó en la segunda mitad del XIX. Hope llegó incluso a fundar el grupo de espiritistas Crewe Circle Spirtualists, donde una serie de fotógrafos de espíritus hacían sesiones invocando fantasmas, que permitieron a Hope realizar retratos de familias con familiares ausentes.



Hope fue tildado de farsante, y comprobado años después, al ver que los rostros que aparecían procedían de otras fotografías que las propias familias prestaban al fotógrafo. Pero más allá de ello, su obra es un magnífico y escalofriante documento entorno a los trucos ópticos propios del mundo de la fotografía. No olvidemos que en la época de Hope el acceso a la fotografía era muy limitado, y la sociedad no conocía las técnicas que con este arte se podían llegar a realizar.


 

Los comienzos de Hope en el mundo de la psicofotografía se remontan a 1905, después de capturar supuestamente un fantasma en un retrato a un amigo. El éxito de estas imágenes radica en el éxito que obtuvieron después de la I Guerra Mundial, cuando parientes de fallecidos buscaban algún modo de contactar con los familiares abatidos. La fotografía les permitía conectar con el espíritu del fallecido y retratarse por última vez junto a ellos.

 



2 comentarios :

Iraide dijo...

Qué cosas...
no dejo de sorprenderme. No conocía la llamada "psicofotografía", cosa curiosa. Y más curiosa aún es la capacidad que tenemos de invención... aunque, ya sabes lo que diceN, que la realidad supera con mucho a la ficción.
Un saludo!

Pilar dijo...

@Iraide. Gracias por tu comentario. Lo gracioso es que aún sabiendo que es mentira, nos atrae :)

Saludos, Pilar.