4 may. 2014

Shirley #Arteenelcine

Sexto domingo de la sección #Arteenelcine

Shirley. Visions of reality
Gustav Deutsch
2013


Shirley. Visions of reality es una de esas películas "extrañas" que acaban pasando desapercibidas para el gran público. Supe de ella gracias al D'A Festival Internacional de Cinema D'Autor (Barcelona) que se realizó esta semana y decidí acercarme a verla.

La primera idea con la que fui al cine es voy a ver "séptimo arte imitando al arte pictórico", sin embargo, al salir te das cuenta de la decepción. Lo que podía haber sido una acertada inmersión en la obra (ejemplo: Van Gogh Alive) de un pintor, en este caso Hopper, una recreación contemporánea de su obra, en definitiva una película sobre su producción, se acaba convirtiendo en 93 min de semi-letargo, donde van cambiado de escenario, pero cuya sensación es de que no pasa absolutamente nada.



Sabemos que la obra pictórica de Hopper tiene una clara influencia: el cine. Y que es constante en sus obras la referencia al cine negro en la iluminación y en el tratamiento de los personajes. Pero sin embargo, Hopper en vez de mostrar una realidad lo que hace es escenificarla, poner a la realidad "en escena", es como si plasmase en un lienzo una escena de una película, ello provoca que no sepamos lo que ocurre antes ni lo que ocurre después, dejando así margen a nuestra imaginación. Este antes y este después es el que ha querido inventarse Deutsch en Shirley, de hecho así lo indica en una de sus entrevistas: "Mi idea principal era la de " vivificar" las imágenes. Yo quería imaginar lo que pasó poco antes y después del momento en que permanece congelado en la pintura de Hopper". De acuerdo, plasma su particular visión y ese momento justo en el que siendo espectador dices, "Ahora, justo así es el cuadro de Hopper", pero nada más. La excesiva lentitud con la que muestra cada una de las secuencias hace complicado que el espectador mantenga una atención constante durante toda la película, por mucho que te guste Hopper.


Trece pinturas de Hopper 

Un total de trece pinturas son las que Gustav Deutsch selecciona para darles vida en Shirley. Visions of reality. Pinturas mediante las cuales decide mostrar treinta años de la historia de los Estados Unidos a través de un personaje femenino frecuente en las pinturas del estadounidense. 

La recreación de la obra de Hopper es muy fiel, sin embargo la fuerza que tienen esos personajes absortos en la obra de Hopper es minimizada al llevarla a la gran pantalla. El misterio y la fuerza que transmite Hopper aquí se convierte en pesadez. 


El personaje: Shirley
  
La película comienza en una especie de vagón de tren tapiado con cuatro personajes que no se relacionan entre sí. Una de las mujeres lleva en sus manos un libro que servirá de nexo de unión con el final de la película.


El escaso argumento de la película narra la historia de una mujer, cuyos pensamientos, emociones y contemplaciones nos trasladan a mediados del siglo XX en la historia de los Estados Unidos. Una mujer llena de dudas, que se cuestiona constantemente su propia existencia, su matrimonio, la realidad en la que vive inmersa, la situación de su país, etc. Pero estos temas, que podrían haber engrandecido la película son planteados de manera poco acertada, con frases vacías e inconexas. 

Shirley es una actriz que vive en un constante monólogo interior, llegando a confundir la realidad con la ficción y que acaba trabajando de acomodadora en un cine para asegurar su sustento. 


Escena: Office at Night

Decir que existe poca trama en esta película es quedarse corto. En la escena "Office at Night", plasmada desde un ángulo que parece una cámara de seguridad, un jefe y su secretaría vuelven de comer, ella coloca un papel dentro de un mueble y al minuto se van cerrando la oficina. Fin de la escena. 


5 puntos clave de Shirley. Visions of reality

· A favor: captación perfecta de la iluminación, cromatismo y escenarios presentes en la obra de Hopper.
· A favor: recreación tridimensional de escenas bidimensionales.
· A favor: el making off.
· En contra: película excesivamente lenta rozando el aburrimiento que se acentúa por el nulo diálogo y la escasa narración. 
· En contra: no saber aprovechar todo el potencial que transmite la obra de Hopper.