21 mar. 2008

Artista del mes: Marvilla

Mitos.

Tras los últimos posts ‘tecnológicos’ he decidido retroceder en el tiempo, retroceder (en el buen sentido) hasta épocas pasadas, hasta los mitos…

Definición de ‘Mito’:

1. Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico. Con frecuencia interpreta el origen del mundo o grandes acontecimientos de la humanidad.

2. Historia ficticia o personaje literario o artístico que condensa alguna realidad humana de significación universal.

Cuando afirmé la multidisciplinariedad de Marvilla, quizás no fue suficiente. Hoy me centrare en la serie titulada ‘Mis mitos’. Serie que podríamos tildar de ‘lúdica’ pero sobre todo de ‘naif’. En ella pretende por un lado reinterpretar algunas conocidas escenas mitológicas -tratadas ya previamente por grandes artistas-, y por otro lado partiendo de cuadros que le impresionan crear sus propios mitos o fantasmagorias.

Por ejemplo, El toro raptado hace una clara alusión a la obra de Rubens El Rapto de Europa, pero en la primera el toro es el raptado y no el raptor como en la obra del alemán.







Otro ejemplo es Mocedad manchega donde reinventa una atmósfera similar a La persistencia de la memoria del genial Dalí. Pero si el ampurdanés reflejaba el miedo a la muerte y su obsesión por la eternidad, Marvilla alude a un particular Don Quijote.










Y no abandonamos el surrealismo, porque
La siesta de la Venus del Renault 4, un acrílico sobre lienzo donde la paleta de Franz Marc inunda la composición refleja una escena 'surrealista'. Una mujer desnuda y recostada sobre un campo contempla la belleza del coche situado en frente, mientras a sus pies un gato acurrucado observa al espectador de la escena, a nosotros, acusándonos de 'voyeur' y haciéndonos rehuir la mirada.

En muchas de estas obras suele aparecer la figura de un gato, paseando, durmiendo o descansando. Una especie de firma figurada del propio Marvilla. Una representación de su propio ‘yo’ oculta bajo la piel del felino. Un ‘yo’ múltiple, dado que el felino a veces vigila, protege, duerme o juguetea. Un felino metamorfoseado como la propia producción de Marvilla. Una metamorfosis vital, artística, fugaz a la vez que constante.