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21 feb 2013

La no-broma de Damien Hirst, l’enfant terrible del mundo del arte

Trabajemos dentro del mundo del arte o no, lo cierto es que los seres humanos “de a pie” no podemos llegar a comprender en muchas ocasiones como ciertas obras de arte contemporáneo tienen un precio de más de seis ceros. La perplejidad aumenta cuando las obras nos parecen una broma. 

¿Cómo es posible que un tiburón muerto dentro de una vitrina de formol llegue a valer 12 millones de dólares? 

Vayamos por partes, el precio de una obra en una subasta, no se establece en función de la pintura utilizada, el mármol empleado o el tiempo dedicado. Hay algo más. El valor de la idea. Y por encima de este valor se encuentra situado el valor de la marca. Y de eso Hirst sabe mucho, de hecho es internacionalmente conocido como el artista vivo con la obra mejor pagada. 

Aparte del valor de la marca, hemos de tener presente dos factores más. El primero es que el arte “tradicional” está prácticamente agotado, el suministro de estas obras en las subastas de arte cada vez es inferior y por lo tanto, el arte contemporáneo está saciando ese afán poseedor de muchos compradores y coleccionistas. Y el segundo factor es que en cada generación únicamente podemos hablar de una media de diez artistas “grandes” -en el sentido de que los artistas posteriores jamás podrán actuar como si ellos no hubieran existido-, por ello el valor de ese escaso número de artistas aumenta notablemente. 

El economista Don Thompson se preguntaba en su libro “El tiburón de los 12 millones de dólares” lo siguiente: “¿Qué combinación de talento, suerte y sobre todo de marketing y marca conduce a un artista a la cumbre?”. Y la clave está precisamente en esa mezcla. En el talento para hacer algo “diferente”, en la “suerte” de ser visto por el coleccionista idóneo en el lugar apropiado y en la capacidad que tiene un artista para “saber venderse”. 

 
A Thousand Years, 1990.

Pero, ¿cómo empezó la fama de Hirst? Damien nació en 1965 en Bristol (Reino Unido), estudió Bellas Artes en Goldsmiths y compaginó la universidad con su trabajo en un depósito de cadáveres, experiencia clave para el desarrollo de su obra. Desde principios de los 90 se ha posicionado como un nombre clave al hablar del nuevo arte británico, y por supuesto, el más exitoso de la generación “Young British Artists” más conocidos como YBAs. Con poco más de 30 años ya era multimillonario tras vender algunos de sus Medicine Cabinets o algunas piezas de su serie Natural History. En realidad, el momento clave para el despegue de su carrera fue en 1990, cuando Saatchi visitó “Gambler”, una exposición organizada por el propio Hirst con obras propias y de sus compañeros. Saatchi quedó boquiabierto ante la obra A thousand years, la compró y decidió financiar la “gran obra” de Hirst, The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living (La imposibilidad física de la muerte en la mente de alguien vivo). En esta obra Hirst lleva a su máxima expresión su deseo de describir sentimientos a través de una cosa, que no sólo representaba la naturaleza de la existencia humana, sino que encarna la vida misma. Si nos alejamos de la primera fugaz idea de que la obra parece una broma y nos paramos a pensar, nos damos cuenta que un tiburón es algo terrorífico, mucho más grande que nosotros y parece vivo cuando está muerto y muerto cuando está vivo.

The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living, 1991. 

Meses antes de mostrarla al público, esta obra fue objeto de numerosos rumores y una vez expuesta en la galería de Saatchi, toda la crítica tuvo claro que se convertiría en una de las imágenes icónicas de finales del XX. Pero aparte de obra icónica también se ha convertido en obra polémica. Por un lado, recibiendo críticas de grupos defensores de los animales, y por otro, porque el tiburón original fue sustituido al poco tiempo por otro debido a que estaba mostrando símbolos de descomposición ya que las técnicas de conservación no habían sido suficientes. Aún así, Saatchi logró silenciar esa polémica sobre el concepto de “obra original” tras vender a Steve Cohen un nuevo tiburón con diez veces más cantidad de formol que el primero. 

Sin duda la fama de Hirst tiene mucho que agradecer tanto a Larry Gagosian, el marchante estadounidense como a Jay Jopling, el propietario de la galería White Cube en Londres, pero sobre todo responde a sus dotes de marketing y a la habilidad para poner títulos a sus obras. Si bien pudo poner “Tiburón” al tiburón en formol, decidió poner a la obra un título que respondiera a su motivación artística y que obligara al espectador a crear un significado y a intentar relacionar lo que ve con el título, una vez resuelto el enigma y haber reflexionado, el espectador podrá pasar a la siguiente obra. 

Y aunque en la obra de Hirst, en un primer momento, podemos ver grandes diferencias formales, la realidad demuestra que todas sus obras giran en torno a una temática común: la fragilidad de la existencia, la muerte y la idea de la vida como paradoja de la muerte. Esta temática la representa fundamentalmente en cinco series en las que podríamos resumir su producción: spin paintings -pinturas giratorias de forma circular-, spot paintings -lienzos con hileras de círculos de colores-, butterfly paintings -collage caleidoscópico con miles de alas desmembradas-, medicine cabinets -vitrinas con material médico, desde instrumentos hasta medicamentos y piezas de modelos anatómicos- y natural history -vitrinas de diferentes tamaños donde aparecen animales, en ocasiones diseccionados, cubiertos por formol-.

Beautiful, childish, expressive, tasteless, not art, over simplistic, throw away, kids’ stuff, lacking in integrity, rotating, nothing but visual candy, celebrating, sensational, inarguably beautiful painting (for over the sofa), 1996. 
 
  Amylamine, 1993. 
 
Doorways to the Kingdom of Heaven, 2007. 

 
Doorways to the Kingdom of Heaven, 2007. (detalle)

Las spot paintings ocupan uno de los primeros puestos en el ranking de críticas hacia Damien Hirst. En primer lugar porque son realizadas por sus ayudantes bajo sus indicaciones cromáticas y en segundo lugar por la simplicidad aparente de las piezas: filas de círculos de colores. Las obras están compuestas de círculos multicolores del mismo tamaño, alineados sobre fondo blanco y con el mismo espacio libre entre cada círculo. Pero Hirst no está bromeando, y lo demuestra en los títulos de estas series de puntos de color, títulos que responden a nombres de preparados farmacéuticos. Trasladando este concepto al ámbito artístico nos encontramos con la necesaria interacción entre diferentes elementos para conseguir un poderoso resultado. Precisamente es en estas spot paintings donde Hirst defiende “el acercamiento científico a la pintura” que en ellas tiene lugar, no sólo por la precisión, sino también por la descomposición de los preparados farmacéuticos en colores. 

Sus Medicine cabinets también ocupan un destacado lugar en su producción, surgieron tras visitar una farmacia con su madre y percibir el contraste entre su absoluta fe en la medicina moderna y su escepticismo hacia los beneficios del arte. El sello familiar se refleja además en la primera obra de esta tipología, donde incorporó las prescripciones médicas que su abuela le había dado antes de morir. Esta idea la lleva al summun en Pharmacy, un espacio inmersivo lleno de vitrinas de medicinas donde consigue que el visitante directamente esté dentro de la obra. Dentro de esta tipología encontramos también las vitrinas poco profundas con colillas, y las vitrinas con réplicas de pastillas de colores minuciosamente colocadas como si fueran dulces en un armario de joyas caras. De nuevo, Hirst nos devuelve al ámbito de la medicina y nos hace reflexionar sobre la atadura contemporánea que supone hoy en día para muchas personas las prescripciones médicas.

Lullaby, the Seasons, 2002. (detalle)

Trinity - Pharmacology, Physiology, Pathology, 2000. 

Pharmacy, 1992. 

Natural History, es la categoría de obras donde la fascinación con la presencia física de la muerte se hace más presente. Observamos como animales muertos aparecen suspendidos “en la muerte”, en una atmósfera de color azulada y cómo las obras nos hacen reflexionar respecto a la muerte, separada de la cosa muerta. Es una reflexión poco apetecible y desconcertante, no queremos realizarla dado que en cierta manera estamos “poniendo cara” a la muerte, la tenemos delante, en una vitrina y eso nos angustia.

Mother and Child Divided, exhibition copy 2007. (original 1993) 

Aparte de estas categorías merece especial atención la pieza For the Love of God, una calavera humana con más de 8.000 diamantes incrustados que alcanzó los 74 millones de euros en subasta. Una pieza que ni siquiera Hirst realizó, ya que fue una joyería londinense quien modeló los huesos, incrustando sobre ellos los diamantes.

For the Love of God, 2007. 

Todas estas obras, son realizadas por los múltiples colaboradores de Hirst, que a modo de obreros, participan en la elaboración de las obras en alguno de los tres talleres de los que dispone. Hablamos por tanto de personas que materializan las “ideas” de Hirst, quien se limita a dar indicaciones, y a otorgarle a la obra la “marca Hirst” para que su precio sea considerable. Sin embargo, en vez de criticar esta manera de trabajar de Hirst, en base a otros, conviene pensar que hoy día, sin la ayuda de un equipo de personas es imposible la realización de muchas obras, no sólo por las dimensiones sino también por los materiales o la complejidad técnica de la obra. Hemos de ser capaces de mirar más allá del puro objeto y reflexionar sobre la idea planteada en la obra. Es el momento de juzgar qué es más importante en estas obras: ¿la idea que transmiten o el material del que están hechas? Dejemos atrás el inmaculado valor de la autoría y persigamos el intelecto. 

Recientemente, en 2012, la Tate Modern (Londres) ha dedicado una retrospectiva a sus 24 años de trayectoria, una exposición clave para comprender los trabajos de Hirst, en vivo, sin láminas, frente a frente con su tiburón, caminando entre vacas diseccionadas y observando la minuciosidad de sus círculos de color. (Link Youtube)


22 oct 2012

Las 100 personas más poderosas del mundo del arte

Como cada año, en el número de noviembre de ArtReview se publica el listado de las 100 personas más poderosas e influyentes del mundo del arte a nivel mundial. 

Los participantes (artistas, coleccionistas, galeristas y comisarios) se clasifican en base a parámetros como influencia en la producción de arte a nivel internacional + influencia financiera + actividad de los últimos 12 meses. 

El listado es el siguiente:

1. Carolyn Christov-Bakargiev (Curator)
2. Larry Gagosian (Galerista)
3. Ai Weiwei (Artista)
4. Iwan Wirth (Galerista)
5. David Zwirner (Galerista)
6. Gerhard Richter (Artista)
7. Beatrix Ruf (Director Museo)
8. Nicholas Serota (Director Museo)
9. Glenn D. Lowry (Director Museo)
10. Hans Ulrich Obrist & Julia Peyton-Jones (Curator)
11. Sheikha Al-Mayassa bint Hamad bin Khalifa Al-Thani (Coleccionista)
12. Anton Vidokle, Julieta Aranda & Brian Kuan Wood (e-flux) (Artista)
13. Cindy Sherman (Artista)
14. Alain Seban & Alfred Pacquement (Director Museo)
15. Adam D. Weinberg (Director Museo)
16. Annette Schönholzer, Marc Spiegler & Magnus Renfrew (Feria de arte)
17. Marc Glimcher (Galerista)
18. Marian Goodman (Galerista)
19. Massimiliano Gioni (Curator)
20. Jay Jopling (Galerista)
21. François Pinault (Coleccionista)
22. Klaus Biesenbach (Director Museo)
23. Matthew Slotover & Amanda Sharp (Feria de arte)
24. Barbara Gladstone (Galerista)
25. RoseLee Goldberg  (Curator)
26. Eli & Edythe Broad
27. Patricia Phelps de Cisneros
28. Bernard Arnault
29. Nicholas Logsdail
30. Liam Gillick
31. Ann Philbin
32. Victor Pinchuk
33. Maja Hoffmann
34. Tim Blum & Jeff Poe
35. Marina Abramović
36. Dakis Joannou
37. Udo Kittelmann
38. Monika Sprüth & Philomene Magers
39. Matthew Marks
40. Gavin Brown
41. Damien Hirst
42. Rosemarie Trockel
43. Wolfgang Tillmans
44. Agnes Gund
45. Chus Martínez (España, de la Documenta al Museo del Barrio)
46. Isa Genzken
47. Iwona Blazwick
48. Anne Pasternak
49. Sadie Coles
50. Daniel Buchholz
51. Toby Webster
52. Adam Szymczyk
53. James Lingwood & Michael Morris
54. William Wells & Yasser Gerab
55. Michael Ringier
56. Theaster Gates
57. Pussy Riot
58. Jeff Koons
59. Steve McQueen
60. Takashi Murakami
61. Boris Groys
62. Emmanuel Perrotin
63. Richard Chang
64. Tim Neuger & Burkhard Riemschneider
65. Slavoj Zizek
66. Thaddaeus Ropac
67. Chang Tsong-zung
68. Elena Filipovic
69. Tino Sehgal
70. Christian Boros & Karen Lohmann
71. Luisa Strina
72. Claire Hsu
73. José Kuri & Mónica Manzutto
74. Brett Gorvy & Amy Cappellazzo
75. Tobias Meyer & Cheyenne Westphal
76. Budi Tek
77. Walid Raad
78. Cuauhtémoc Medina
79. Massimo De Carlo
80. Bernardo Paz
81. Christine Tohme
82. Mario Cristiani, Lorenzo Fiaschi & Maurizio Rigillo
83. John Baldessari
84. Sheikha Hoor Al-Qasimi
85. Dasha Zhukova
86. Vasif Kortun
87. Anita & Poju Zabludowicz
88. Candida Gertler
89. Gisela Capitain
90. Carol Greene
91. Franco Noero & Pierpaolo Falone
92. Jacques Rancière
93. Miuccia Prada
94. Maureen Paley
95. Don, Mera, Jason & Jennifer Rubell
96. Paul Chan
97. Victoria Miro
98. Adriano Pedrosa
99. Johann König
100. Gregor Podnar

Cómo podéis observar únicamente aparece una persona de nacionalidad española, aunque residente en Estados Unidos dentro del listado.

Post relacionado: ¿A qué #artistavivo te gustaría conocer en persona?

3 nov 2011

Cotización del mercado del arte en América Latina

Hace un par de semanas se celebró ArtBo, la feria de arte que se realiza en Corferias (Bogotá) que permite conocer la situación del arte contemporáneo en Colombia. El diario Portafolio entrevistó a Carolina Ariza, colombiana que desde hace 15 años reside en Francia, donde es directora de investigación para Latinoamérica del Museo Nacional de Arte Moderno del Centro Pompidou de París. Fue invitada a la feria para que pudiera conocer en primera persona el actual arte colombiano y de la región.

“Llevo varios meses adelantando la investigación sobre Colombia y casi todo el trabajo se ha hecho de manera virtual, con excepción de algunos encuentros que he podido tener en Europa, así que la oportunidad de entrar en contacto directo con lo que ocurre en Colombia es realmente apasionante”.

¿Cuál es el impacto y la importancia de esta clase de ferias de arte en las que no sólo se puede ver y comprar obras, sino también debatir, conocer a los artistas, a los críticos, a los curadores e interactuar con ellos?

Las ferias son puntos catalizadores de encuentros, son eventos que aceleran los procesos en la medida en que facilitan los contactos y permiten una visualización condensada de lo que está pasando en el contexto. También son excelentes termómetros que permiten ver la manera como se inscribe el arte local dentro de la esfera global. Desde hace tiempo las ferias dejaron de ser simples espacios para el mercado del arte y el coleccionismo y empezaron a tener un enfoque teórico muy marcado.

¿Qué tanta presencia tienen los artistas latinoamericanos en el Centro Pompidou?

Depende de las zonas geográficas. Por ejemplo, Brasil está muy bien representada, al igual que los históricos de Argentina y Chile. Estos, porque con los golpes de Estado, muchos artistas se exiliaron en París y allí hicieron gran parte de su producción.

¿Y Colombia?

Sólo hay una artistas, Adriana García, de 33 años. Es una videoasta que vivió en París 10 años y es muy familiar para el público de allá.

¿Cuál es la percepción que se tiene en Francia del arte contemporáneo colombiano?

En realidad, tiene poca notoriedad, pero gracias a las bienales internacionales los parámetros están cambiando. Las bienales han permitido dar a conocer algunos artistas colombianos muy importantes, que eran totalmente desconocidos en el exterior. Evidentemente Doris Salcedo es la artista de mayor reconocimiento internacional, pero no podemos olvidar que en los últimos años se han destacado otras figuras que han participado en diferentes bienales: Óscar Muñoz estuvo en la de Venecia en el 2007 y Alberto Baraya, en la del 2009. Actualmente, en la Biennale de Lyon Colombia cuenta con la representación de cinco artistas: Nicolás París, François Bucher, Oswaldo Maciá, Gabriel Sierra y José Alejandro Restrepo. También se han dado a conocer importantes artistas colombianos en las bienales y ferias de arte latinoamericanas a las que los europeos acuden cada vez con mayor interés. 

En la Bienal do Mercosul, curada por el colombiano José Roca, participan Wilson Díaz, Juan Manuel Echavarría, José Alejandro Restrepo, María Elvira Escallón, Mateo López y Oswaldo Maciá. Existen casos particulares como el de Gabriel Sierra, quien se dio a conocer en Francia cuando expuso en el 2006 en el centro de Arte Contemporáneo de Bretigny, o el de María Fernanda Cardoso, quien presentó en el 2008, en el Centro Pompidou, el Circo de pulgas.

¿Qué tanto interés hay en Francia por la producción artística colombiana, no sólo en cuanto a compradores y coleccionistas, sino también en las instituciones museales?

El interés actual en Latinoamérica es evidente. En Europa existen coleccionistas importantes apasionados por el arte latinoamericano, pero dichas fronteras geográficas cada vez son menos marcadas en ese sentido. Los coleccionistas se empiezan a interesar en lo que está pasando actualmente en Colombia, aunque la información aún sigue reservada a ciertos especialistas que tienen una conexión directa con el país.

¿Se ha cotizado el arte latinoamericano?

Claro, y como América Latina está tan fuerte, los mismos coleccionistas de la región han invertido en sus países y están comprando obra de artistas de sus vecinos. Se ha vuelto costoso.

29 sept 2011

¿Es posible vender arte en la red?

Siguiendo con los posts relacionados con el mercado del arte y sobre todo, su e-commerce, hoy os recomiendo un post publicado el pasado mes de julio en Artica online sobre tiendas virtuales para artistas visuales, redactado por Jorge Gemetto.

Tiendas virtuales para artistas visuales

Internet ha significado para los artistas visuales una gran apertura de oportunidades para entrar en contacto directo con el público y generar espacios de venta de su obra sin intermediación. Sin embargo, una escena común, muy parecida a la del blogger principiante, es la del artista visual emergente que lanza su blog, o publica su obra en una tienda virtual y espera obtener un éxito fácil inmediato. Algunos meses después, desencantado, olvida que alguna vez subió sus materiales. Aquí vamos a presentar los sitios más populares para vender arte y vamos a dar algunos consejos para hacer una buena autogestión de la obra y no morir en el intento.

Oferta de calidad
Las tiendas virtuales brindan interfases que nos permiten estar conectados con el público. Pero lo más importante es la obra. Ninguna estrategia de venta funcionará si no hay qué vender, si no hay una oferta de obras de calidad. No alcanza con subir un par de ilustraciones. El artista debe mostrar la mayor cantidad de trabajos posible, bien seleccionados, de calidad, pero suficientes como para dar cuenta de su trayectoria. A través de este trabajo de constante selección y presentación de obra el artista generará identidad y presencia propias; una relación, una asociación fuerte, entre su nombre y su creación.

¿Qué es la calidad en el arte? Daría para una larga discusión que involucra a especialistas y a una gran cantidad de variables. Lo que podemos decir es que en Internet conviven los más variados criterios e intereses. Por un lado hay obras que son casi universalmente reconocidas como algo distinguido, sobresaliente, y hay otras que tienen un público muy preciso. Sea como sea, las ventas a través de Internet requieren identificar al público que busca el tipo de trabajos que nosotros hacemos. Las posibilidades son tan amplias que pueden ir de la mera decoración hasta el coleccionismo más apasionado.

Contamos con herramientas que van desde las redes sociales y blogs a todo tipo de grupos online en los que podemos entrar en contacto con ese público, dialogar, intercambiar y dar a conocer la obra, empapándonos a su vez de los criterios de calidad válidos en cada espacio.

Presentación de la obra
Lo que se expone en una tienda virtual debe estar bien presentado. Con fotos de calidad. Si es posible, varias fotos, con detalles de la obra. Si lo que hay es poco, es de baja calidad, está mal presentado o no va acompañado de la suficiente información, es muy difícil generar interés y reconocimiento, y por lo tanto, concretar ventas. Recomendamos conocer aspectos básicos de edición de imágenes digitales, para poder así trabajar correctamente con las imágenes y que éstas se vean de manera adecuada en la web. También es importante personalizar el espacio donde estamos presentando la obra: crear banners, cabezales, fondos y otros elementos web adecuados que prioricen la presentación de la obra y que generen una sensación de que estamos en un lugar especial, vinculado al artista y a su punto de vista.

Mostrarse activos
La tienda debe estar activa, agregando ítems, renovando su stock de obras disponibles. La estrategia de ventas debe ir acompañada de presencia en las redes sociales específicas (por ejemplo, Flickr) y generalistas (Facebook, Twitter).

Casi todas las tiendas tienen características más o menos sociales. Hay que utilizarlas, estar dispuesto a dialogar con otros artistas y a participar de la comunidad. También es útil mostrar el proceso de creación a través de un blog, en el que las inspiraciones, bocetos, etc., den cuenta de los caminos creativos que transita el artista.

Esta actividad debería ir acompañada de una buena gestión de la web del artista y una estrategia persistente de participación en redes sociales.

En inglés
Más allá de que dominemos o no el idioma y de que nos guste más o nos guste menos, la mayor parte de los compradores en Internet se maneja en inglés. Por lo tanto, es importante poner a disposición descripciones, políticas comerciales y todo lo importante en inglés. Nos pueden ayudar amigos, traductores en línea, diccionarios, sentido común y por supuesto, mejorar nuestras habilidades en el habla anglosajona. Aprehender el vocabulario básico del comercio de trabajos artísticos no es algo tan difícil y por cierto hace una gran diferencia.

¿Dónde instalar mi tienda de arte online?
La primera opción es montar una tienda en el sitio web propio. Será necesario disponer de un carrito de compras y botones de pago. Generalmente estas herramientas se pueden personalizar e insertar en el sitio a través de plugins relativamente sencillos de instalar, o a través de los medios de pago por los que optemos (Paypal, por ejemplo, tiene todas las herramientas para habilitar las ventas desde el propio sitio web).

Ebay o Mercado Libre permiten poner artículos de arte en venta en la sección correspondiente. Además Ebay ofrece muchas formas de categorizar trabajos artísticos y organizarlos por estilo, técnica, tipo (print, original). Hay que familiarizarse mínimamente con las subastas online.

Etsy es un sitio de e-commerce más específico, algo así como un Ebay de arte y artesanías. Los productos en venta son muy variados, desde pinturas y fotografía hasta joyas o productos de tocador. El denominador común es que son productos artesanales, no industriales, aunque los límites no son muy claros. Etsy permite montar una tienda virtual propia, facilitando una interfase web para exponer las obras por un costo muy bajo. A su vez, ofrece servicios adicionales para promocionar la tienda. Incluye asimismo algunas funcionalidades de red social, al permitir comentarios y recomendaciones.

DaWanda es similar a Etsy, aunque con una comunidad de usuarios provenientes más que nada de Europa. Se trata de otra plataforma de e-commerce para productos artesanales. Destacan sobre todo los artículos de moda y diseño. Pero también hay una sección importante de arte.

Artfire es otra opción dentro del rubro de arte y artesanías. Si bien no es tan popular como los dos anteriores, destaca por brindar un servicio básico completamente gratuito, sin costo por publicar ítems ni comisiones en las ventas.

deviantART es una red social muy popular orientada a artistas, en especial a artistas visuales. Cumple también la función de motor de búsqueda de imágenes de calidad. La plataforma permite subir obras, comentarlas, añadirlas a favoritos, descargarlas, etc. Al mismo tiempo, posibilita vender y comprar prints, postales, calendarios y otros objetos.

Smugmug es un sitio para alojamiento de imágenes, que adicionalmente permite vender copias digitales, prints, tarjetas, pósters, libros de fotografías, etc. Otras opciones similares a Smugmug, para vender fotografías: Photoshelter y Zenfolio. Cabe mencionar que estos tres servicios son suscripciones pagas, aunque tienen free trials.

En este post brindamos una introducción muy general a las tiendas virtuales en Internet para artistas visuales. Más adelante hablaremos en detalle de cómo administrar tiendas, realizar promociones, utilizar medios de pago y demás aspectos a tener en cuenta a la hora de comercializar la obra propia. Dejamos abiertos los comentarios para que, quienes estén familiarizados con estas u otras tiendas virtuales, nos cuenten su experiencia.


Aparte de éstas plataformas, también se han recomendado en otros foros, Imagekind y BigCartel, y personalmente añadiría Print It! Gallery. Espero os sean útiles y me contéis vuestras experiencias si os animáis a trabajar con alguna o si ya las habéis probado.

3 may 2011

@ArteInformado preguntó ¿Cuál es el valor de una obra de arte?

Desde ArteInformado plantearon a través de un grupo en LinkedIn la pregunta:

¿Comprarías una obra de arte sin saber el nombre del artista?

Aunque este grupo está formado por galeristas, marchantes y comisarios, sólo han contestado artistas y algún -suponen- coleccionista. La respuesta es unánime: los artistas sí comprarían sin conocer al autor.

¿Lo harían los galeristas, los comisarios, los coleccionistas? ¿Qué importancia tiene, en estos momentos, en el mundo del arte el curriculum?

-Pues si, ¿por qué no? Lo importante es que te guste su obra. Alba RecluserDark, fotógrafo (Barcelona, 1982).

-Es como organizar una cata a ciegas con vinos de muy mala calidad y reírse luego de las opiniones de los "entendidos", sólo que al revés. El snobismo existe en todos los ámbitos. La gente suele guiarse más por las etiquetas que por el contenido. Y lamentáblemente el Arte no es una excepción... Leticia Bonetti, artista plástica (Argentina).

-Si claro, si me gusta y me la puedo permitir, me la compro. Virginia Rivas Jimenez, pintora (Madrid, 1981 - vive en Cáceres).

-Alguien entendido en arte es posible, pero la inmensa mayoria no la compraría. ¿Tu te comprarias un Mercedes, al precio de Mercedes pero sin estrellita...?, pues, creo que no. Taquio Uzqueda Prado, artista (Logroño, 1950).

-Sí, compraría obras de arte sin saber el nombre del artista aunque me moríria de ganas por conocer un poquito de su vida y del contexto en el que creó la obra en cuestión. Lo importante es que la obra sea capaz de mover algún tipo de emoción dentro de mí y que su precio esté basado en la calidad de la misma y no en argumentos especulativos. Iván Fernández González, artista (Avilés, Asturias, 1973 - vive en Milán, Italia).

-Si, compraría una obra de arte si me pareciera buena sin saber el nombre del artista, peró después de comprarla me gustaría saber su nombre... simplemente por educación. Creo que el arte se tendría que comprar más a menudo porque te gusta y no por inversión. Merce Girona, artista (Barcelona).

-Yo no. Ana González Prieto, artista (Cádiz, 1952 - vive en La Laguna, Tenerife).

-Yo tampoco. Es algo paradojico y hasta absurdo. Da sospechas a especulaciones. Si bien no creo que estas estén ausentes entre los pintores conocidos, pero entre ellos rige el mercado del arte siendo sus precios razonables o no. Silvia Bar-am, artista (Buenos Aires, Argentina - vive en Israel).

-Comparto lo dicho por Merce Girona. Sí, compraría una obra. A veces he ido a exposiciones sin conocer al fotógrafo y si tuviera dinero suficiente me habría comprado algunas obras. José Javier González, fotógrafo (Madrid, 1956).

-Cuando he podido adquirir una obra que me gusta e incluso sin conocer a su autor la he adquirido. No me importa quién lo hizo, sino la obra en sí. Creo que el conocer a su autor, en algunas ocasiones, condiciona y aleja la objetividad de su compra. Si conozco al autor, me gusta y puedo adquirirlo, aún así lo compro de todas formas. Elicio Martínez Corcuera, pintor (Cobos de Cerrato, Palencia, 1952 - vive en Cantabria).

-Lo mas importante no es el autor. Para mí es lo que la obra sea, cuál sea y de quién sea, te trasmita. Alfredo Rivero, artista (Las Palmas de Gran Canaria).

-Para mí es lo que me diga. Asunción Leiva Repiso, pintora (Montilla, Cordoba, 1958).

-Estoy de acuerdo con los que dicen que comprarían la obra aun sin saber el autor. Yo ya lo he hecho en varias ocasiones. Para mí las obras tienen vida propia. También me compraría una obra si conozco el autor, pero, en principio, primero la obra y luego el autor para mí. Manuel Nieto García, pintor (Santiago de Compostela, La Coruña, 1957).

-Muy bien, Alfredo (Rivero), pues considero que todo lo demás es marketing, DESCONOCIMIENTO, inseguridades y/o hipocresía. Freijanez - José Rodríguez, artista (Málaga).

-Llevo varios días pensando en este tema y, en mi opinión, hay bastantes factores a tener en cuenta. Uno de los más importantes es el precio, directamente relacionado con el poder adquisitivo del comprador, y ambos estarán influidos por los motivos que el comprador tenga para adquirir dicha obra: si lo hace por que simplemente le gusta ó su verdadero interés está influido por la posible revalorización de la obra. Habrá quien pague 30.000 Euris por una obra de un desconocido y quien tan sólo compre las obras que tengan un revalorización segura. Antonio Graell, fotógrafo (Madrid, 1962).

-Conozco una galería de arte en Portugal que está empezando con este concepto para sus artistas. Solo cuando hayas comprado la obra, sabrás el nombre del artista. Voy a exponer con ellos, me parece divertido, diferente y verdadero espiritu de amor al arte. Johanna Speidel, artista (Reutlingen, Alemania, 1961 - vive en Madrid).

-Yo opino lo mismo, si la obra no nos dice nada qué nos importa el autor, de hecho hay autores reconocidos que tienen algunas obras que no son interesantes o bien muy comerciales. Maria Luisa González Gutiérrez, alergóloga (Madrid).

-Me parece una idea, que tal y como están las cosas ya es mucho. Y me parece valiente e incluso pedagógica. Pero precisamente por todo esto veo difícil que prospere. Faustino Ramiro Fortea, artista (Sevilla, 1969 - vive en Alcorcón, Madrid).

-El arte se ha convertido desgraciadamente en un negocio especulativo, como casi todo hoy en día. Prima más la moneda que el contenido de lo que representa ésta. Así que parece en una primera mirada una buena idea la propuesta, pero, también existe la posibilidad de que encontrará encubierto un cierto esnobismo en las formas. Rosa Casellas Salietti, artista (Barcelona).

-La iniciativa puede ser interesante sobre todo para no tener el handicap de no ser muy conocido. Es evidente que cuando te gusta la obra de alguién, te gusta y punto. He entrado en la página de esta galerista y muchos de los artistas deben ser conocidos y cotizados porque los precios son bastante elevados. Fernando Marvilla, artista (Barcelona).

-Si éso me ha parecido también a mí, así que estamos en lo mismo. Por eso me parece una opción encubierta (parece, pero no es). Rosa Casellas Salietti, artista (Barcelona).

-Yo compraría obra sin saber el autor y compraría obra sólo por saber quién es el autor. Una la tendría expuesta donde pudiera verla todos los días y la otra quizá la tendría guardada esperando a poder venderla a quien quisiera exponerla por el hecho de exponer una obra de su autor, o quizá no... Carlos Gascó Martínez, fotógrafo (Valencia, 1969).

-Me parece bien, creo que la obra una vez creada, en cierto modo, ya no sólo pertenece al artista, se convierte en una imagen que cualquiera (artista o no) puede llevar para siempre en su retina o en sus recuerdos, independientemente de quién la haya creado. Seguro que casi todos recordamos algún cuadro que vimos hace tiempo en no sé qué exposición y que nos encantó pero no sabemos quien era el pintor. Nono García, artista (Mula, Murcia, 1972).

-Me gusta la idea de valorar las obras por sus propios méritos, aunque supongo que el precio ya da una idea de si se trata de una firma muy establecida. De todas formas quien compra una obra para tenerla en su casa lo hace porque le gusta sea quien sea el autor y porque el precio le parece bien. Otra cosa es el coleccionista o el inversor. Guillermo Serrano de Entrambasaguas, artista (Madrid, 1940).

-Pero la pregunta del millón es ¿cual es el verdadero valor de una obra como tal sin que la firma del artista influya en el precio? Antonio Graell, fotógrafo (Madrid, 1962).

29 jun 2010

7 días en el mundo del arte

'Siete días en el mundo del arte' de Sarah Horton, es otro libro que me han recomendado donde según las críticas explica como el arte se ha convertido en el movimiento cultural por excelencia. Este hecho se ha producido debido a las últimas generaciones de artistas, pero también a otros factores que lo han convertido en una gran potencia y en un gran negocio.

Un mercado que ya estaba desarollado creció y se multiplicó, llegando a crear un microcosmos, un mercado particular, con leyes propias y eventos paradigmáticos.

Este proceso conllevó el surgimiento de un nuevo mundo: subastas, bienales, ferias internacionales, coleccionistas y grandes exposiciones.

¿Glamour? ¿Talento? o ¿Arte?

Un libro fruto de varios años de investigación y de viajes por Estados Unidos, Europa y Asia, que revela la grandeza y excesos del arte.

22 jun 2010

El tiburón de 12 millones de dólares

'El tiburón de 12 millones de dólares: la curiosa economía del arte contemporáneo y las casas de subastas', de John Thompson.


He oído mucho sobre este libro, los que se quejaban de él, se quejan de todo y no entienden nada de arte contemporáneo. Alabanzas no he oído, pero risas sí. Creo que es un libro que se ha de leer predispuesto a 'entender' un poco el mercado del arte contemporáneo, que es diferente al mercado del arte en general. Hablar de arte contemporáneo es hablar de revalorización, de millones, de colecciones, de Hirst, de Koons, en fin...

¿Por qué razón invertiría un banquero multimillonario de Manhattan hasta 12 millones de dólares por la carcasa de un tiburón en proceso de descomposición? ¿Qué misteriosa alquimia hace que la pintura nº5 de Jackson Pollock se venda por 140 millones de dólares? ¿Cómo llega una chaqueta de cuero con una cadena plateada tirada en una esquina a Sotheby’s dejando a la casa de subastas la suma de 690.000?

El escritor supuestamente va desvelando los secretos económicos y las estrategias de marketing que impulsan al mercado a producir los precios astronómicos a los que se cotizan las obras de Hirst, Koons, Tàpies o Jasper Johns. Thompson descubre la psicología –y los intereses económicos– por los que se mueve el mercado del arte, mostrando hasta qué punto influyen el deseo de poder y el autoensalzamiento.

Para los ansiosos, os dejo con el primer capítulo del libro en pdf, aquí y algunos extractos de este capítulo...

El primer problema del agente que trataba de vender el tiburón disecado era el precio de venta, 12 millones de dólares, de esta obra de arte contemporáneo. Otro problema era su peso, algo más de 2 toneladas, por lo que no iba a ser fácil llevárselo a casa. La «escultura» del tiburón tigre disecado de 4,5 m estaba metida en una vitrina gigante de cristal y tenía el original título de La imposibilidad física de la muerte en la mente de alguien vivo...

Aún había otra grave preocupación, que en cualquier otra compra habría disuadido a los compradores. Desde que se exhibió por primera vez en 1992 en la galería privada de Saatchi en Londres, el tiburón se había deteriorado de forma espectacular. Como las técnicas utilizadas para preservarlo habían sido inadecuadas, el original se había ido descomponiendo hasta que la piel se le arrugó visiblemente y comenzó a adquirir una tonalidad verde pálido, se le desprendió una aleta y la solución de formaldehído del tanque se fue enturbiando.


Se planteó entonces la cuestión de si Hirst podía reemplazar el tiburón en descomposición simplemente comprando y disecando uno nuevo. Muchos historiadores del arte argumentaron que si se renovaba o se reemplazaba el tiburón, se crearía una nueva obra de arte.

24 mar 2010

La burbuja del arte contemporáneo

Hoy sólo os pido una cosa, guardaros una hora de las 24 del día para ver este increíble vídeo que dura 58 minutos y los 2 minutos restantes destinarlos del siguiente modo: el primero a pensar vuestro papel en esta burbuja y el segundo para compartir vuestra opinión conmigo ;)



3 mar 2010

El arte: caro para muchos, barato para pocos

Hace una semana que no hablo del mercado del arte...ese glotón que traduce una obra en una cifra monetaria llena de ceros, ya sea en subasta o mediante venta privada.

El pasado mes la prensa nacional e internacional ante el gran éxito de la venta de una escultura de Albert Giacometti se lanzó a publicar el listado de las 'obras más caras' pero eso no es equivalente a nada, ¿vale? Simplemente cuesta más.


La escultura en cuestión era la monumental El hombre que camina y alcanzó los 75,5 millones de euros. Se subastó en Sotheby´s y estableció un nuevo récord para una obra de arte vendida en subasta. ¿Crisis? La realidad es que el mercado del arte vive, según dicen, una de las décadas más eufóricas de su historia debido a los nuevos coleccionistas de países con 'economías emergentes'.

Sin embargo, es necesario recordar frases como la pronunciada por el magnate Paul Getty –creador de la compañía Getty Oil y fundador del Museo Getty de California–: 'He ganado más dinero con las obras de arte que con el petróleo', mira que podía decir 'He hecho una gran colección', 'Disfruto comprando arte' o


Pero no, el arte me ha hecho ganar más dinero, la competición de siempre...

La pena es esta precisamente, que el arte se esta quedando en colecciones privadas o en los almacenes de magnates a los que les gusta tenerlo para sacarle rentabilidad.

En sólo cinco años según la economista especializada en el mercado del arte, Clare McAndrew el valor de las ventas ha aumentado un 95% pasando de 22.200 millones de euros en 2002 a 43.300 millones en 2006.

1. Jackson Pollock. Number 5. 1948. 140 millones de $ (2007) Venta privada.

El norteamericano posee aún la medalla de oro. Una abstracción en el nº 1 (da que pensar...)

Transacción privada entre el coleccionista y productor musical y cinematográfico David Geffen al mexicano David Martínez.

¿Por qué Pollock es el número uno? A menudo los artistas de 'vidas breves' son los más cotizados por la escasa producción y si a esto se le suma su carácter legendario: loco, borracho, solitario, neurótico, los € están asegurados. Además es clave para explicar el Expresionismo abstracto y una figura clave en la Historia del Arte gracias a su técnica del dripping.

2. Willem de Kooning. Woman III.1952-53. 137,5 millones de $ (2006) Venta privada.

El nº2 también lo ocupa un expresionista, en este caso figurativo. El segundo puesto lo consiguió con una representación de una corpulenta mujer de cuerpo entero en tonos azules y ocres.

El cuadro lo adquirió Steve Cohena través de una transacción personal. Como curiosidad, destacar que es el único lienzo de la serie “Womans”que se encuentra en manos privadas.

3. Albert Giacometti. El hombre que camina I. 104,3 millones de $ (2010) Subasta.

La obra más cara de una subasta es hasta el momento una escultura cumbre en la producción de Giacometti. Hasta la semana pasada la obra era propiedad de un banco alemán, el Dresdner Bank tras la subasta pertenece a un ser desconocido.

4. Klimt. Retrato de Adele Bloch-Bauer. 1907. 135 millones de $ (2006) Venta privada.

Ronald S. Lauder, empresario de cosméticos adquirió esta obra maestra que había sido incautada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial por ser considerado 'arte degenerado', tras siete años de batalla judicial con el Gobierno austríaco fue devuelto a la sobrina de la retratada.

5. Pablo Picasso. Niño con Pipa. 1905. 104,1 millones de $ (2004) Subasta.

Inscrito dentro de la época rosa de Picasso, el lienzo fue durante años la obra más cara subastada. En ella aparece un melancólico joven parisino. La obra fue adquirida por un anónimo.

6. Pablo Picasso. Dora Maar con gato. 1941. 95,2 millones de $. (2006) Subasta.

Dora Maar, fotógrafa y pintora que fue durante siete años compañera de Picasso posó para el malagueño. La obra fue adquirida por un anónimo.

7. Klimt. Retrato de Adele Bloch-Bauer II. 1912. 87,9 millones de $ (2006) Subasta.

Adele volvió a posar para Klimt cinco años después.

8. Francis Bacon. Triptych. 1976. 86,3 millones de $ (2008) Subasta.

El irlandés se incorporó en el top 10 gracias al ruso Roman Abramovich (dueño del equipo de fútbol inglés Chelsea) que compró dos de sus obras en menos de una semana.

Este tríptico destaca por ser la última obra de Bacon realizada antes de la exposición celebrada en el Metropolitan de Nueva York en 1974, de manera que se alza como la obra icono de Bacon en la década de los setenta y una de las más importantes de su producción.

9. Vincent Van Gogh. Retrato del Dr. Gachet. 1890. 82,5 millones de $ (1990) Subasta.

El holandés ocupa la novena posición con la primera versión de los dos retratos que realizó de este médico parisino. Fue adquirida por un millonario japonés.

10. Jasper Johns. False Start. 1959. 80 millones de $ (2006) Venta privada.

Óleo abstracto vendido por David Geffen.

¿Echáis de menos a alguien?


24 feb 2010

El e-commerce en el arte III

Hoy Cuasante nos terminará de explicar cómo vender arte a través de e-commerce.

¿Qué posibilidades tecnológicas se le ofrecen a aquellos que quieran montar su tienda?

Cualquier persona que quiera montar su tienda en Internet tiene dos opciones: montar su propia tienda con carrito de compra en su web corporativa o registrarse en una plataforma de e-commerce, aceptando sus normas de uso. A la segunda opción ya dedicaremos el próximo punto, por lo que nos centraremos en como crear nuestra propia tienda con carrito de compra.

Las opciones más habituales (y más sencillas de desarrollar) dentro de la tecnología de creación de webs con e-commerce, serían:

a. Crear una web con el gestor de contenidos web (CMS) llamado WordPress.
b. Usar el software libre especializado en comercio electrónico llamado OSCommerce, el cual se puede integrar en prácticamente cualquier web que se haya creado previamente como un módulo externo.

Tanto para la primera como la segunda opción, necesitaremos unos mínimos conocimientos técnicos, no siendo el propósito buscado en este post explicar el modo de instalación y configuración, sino el de orientación para una posible contratación o aprendizaje.


En el primer caso, necesitaremos instalar el WordPress (WP 2.9.2, la actual versión). Si bien se puede instalar bajo algún dominio gratuito, lo recomendable es que se reserve el dominio de nuestra empresa o marca, en algún proveedor de registro y hosting. De esta forma la imagen que daremos al posible comprador será más profesional e invitará más a la compra. Posteriormente instalaremos dentro de nuestra recién creada web, alguno de los plug-ins que se ofrecen dentro de WP para la venta electrónica de nuestro catálogo. No es un proceso con demasiada dificultad, aunque para personas no familiarizadas con la configuración de servicios web se recomienda contratarlo a algún profesional de Internet.

En el segundo caso, se integraría como un módulo externo si ya disponemos de nuestra página web. Requiere más conocimientos técnicos que la anterior opción. Y es una solución más robusta, aunque la comunidad que la mantiene sea menor que la de Wordpress.

¿Cúal serían las plataformas de ecommerce más adecuadas para la venta electrónica de arte?

Existen diferentes plataformas de e-commerce, que podrían clasificarse como segmentadas según el área de influencia, el tipo de productos que venden, la cantidad de los mismos o más generalistas.

1-Las plataformas que se centran en lo “local” son principalmente las desarrolladas por organismos públicos para la promoción del comercio en sus localidades o áreas de influencia. Un ejemplo lo tenemos en el portal de comercio electrónico de Tres Cantos (Madrid) donde el Ayuntamiento crea una plataforma para que los empresarios locales puedan vender sus productos en una web, donde la “proximidad” es justamente el punto fuerte de la misma.

2-Aquellas segmentadas por el tipo de producto que venden, ocuparían la mayor parte de las principales webs de ecommerce de España: PixelMania, Redcoon, Rumbo, DigitalToyShop, etc. Dentro de éstas cabría destacar una web que intenta aglutinar artistas: Merkart, aunque ni es grande ni demasiado conocida. Otro ejemplo para alguien que quiera desarrollar más la idea de plataforma de arte sería el proyecto Nuzart.

1-Las que venden grandes stocks, como SoloStocks.

2-La más generalista y conocida es EBAY. Ante todo un sitio de subastas, con la peculiaridad de que lo hace online. Puedes navegar por varias categorías como antigüedades, electrónica, arte, etc. Cuando ves algo que te gusta, haces clic en el título del artículo y ves los detalles: fotos, descripciones, opciones de pago e información de envío. Si tienes claro lo que estás buscando, lo puedes hacer usando palabras o frases clave como en los buscadores de Internet.

Si quieres pujar por ese objeto, solo tendrás que apretar el botón de “pujar”. Si haces una oferta sobre ese objeto, entras en un acuerdo mutuo de que lo comprarás si ganas la subasta. Todas las subastas tienen una mínima cantidad para comenzar a ofertar, y algunas tienen un precio reservado. Si la puja no llega a ese precio reservado, el vendedor no tiene porque deshacerse del objeto en cuestión.

Aparte de las subastas, se pueden encontrar múltiples objetos con precios establecidos que harán que irse de compras por eBay, sea como ir de compras en cualquier otro centro comercial online que existe, como puede ser Amazon. Ves algo que te gusta, lo compras, pagas por ello, y esperas que te lo traigan directamente a tu puerta. Hay también listados de subastas que te dan la opción de comprarlo al momento con el botón “¡cómpralo ya!”, por un precio que es normalmente más alto que el precio inicial de subasta. Si elijes comprar el objeto por el precio en la opción “¡cómpralo ya!” en lugar de ofertar por él, la subasta acaba inmediatamente y la obra es tuya.

Se puede pagar con una gran variedad de métodos: transferencia bancaria, tarjeta de crédito, cheques personales, cheques bancarios, giros postales o servicios de pago electrónico, como puede ser Paypal. Es decisión del vendedor el método de pago que aceptará. De lejos, Paypal es la manera más fácil para comprar algo en eBay, porque Paypal pertenece a eBay. El proceso de pago en Paypal ya está integrado en cualquiera de las subasta en los listados de eBay.

Algunas personas, y cada vez más, abren su propio negocio afiliado con eBay poniendo en marcha una “Tienda eBay”. A cambio, cuando vendes un objeto en eBay, se deben pagar comisiones de venta final a eBay. Sin duda es la forma más popular y rápida de comenzar con tu tienda de ecommerce, si bien aceptando las referidas comisiones.

Y hasta aquí el repaso sobre el e-commerce y el arte. Esperamos os sirva de referencia y hayáis perdido el miedo a vender por Internet :-)

Y por favor, contadnos vuestros casos de éxito y experiencias al respecto. ¡Mucha suerte! y gracias a @cuasante.

La próxima semana más sobre el mercado del arte con El arte: caro para muchos, barato para pocos.

Imagen: Marvilla.


17 feb 2010

El e-commerce en el arte II

Este post es la continuación de este de la semana pasada donde Cuasante nos introdujo en el e-commerce.

¿Cómo se puede aplicar el e-commerce en el mundo del arte? ¿Le ves posibilidades?

Para ilustrar la pregunta, lo mejor será un ejemplo: David Finn intentó vender su alma y la subasta fue cancelada de inmediato Si el alma no existe, eBay no puede permitir la subasta de un alma porque no hay nada que vender. Sin embargo, si el alma existe, entonces de acuerdo con las políticas de eBay sobre partes y restos humanos, no podemos permitir la subasta de un alma humana. Un alma se puede considerar como un miembro humano, aunque no esté explícitamente indicado en la página de políticas de eBay.

Lo que nos ilustra esta historia, es que en la venta electrónica todo es válido. Otro caso, más aplicado al mundo del arte sería el de un americano que trabajaba en una fundición de acero. Un buen día cortando vigas de acero, se dio cuenta que los recortes del metal a veces sugerían formas interesantes e incluso artísticas. No tardó en ponerlas a la venta a través de su cuenta de eBay. Hoy en día, ni se le ocurre trabajar de nuevo en la función y se crea sus propias figuras de acero, gracias al dinero que le proporciona su venta electrónica.Otros casos de éxito en e-commerce aplicado al arte serían, a través de Ebay serían:

Buysculpture (esculturas) Anteriormente, vendían únicamente en España y ahora tienen cuatro empleados que trabajan solamente para las ventas a través de eBay y otros 20 empleados para gestionar el resto del negocio.

Bairesgroup (moda) En Bairesgroup solo realizaban ventas al por mayor y la idea de vender prenda a prenda nos parecía poco rentable. Hasta que descubrieron la venta electrónica. Ahora venden lotes, prendas al detalle y cualquier tipo de pedido que les llegue.

Otros casos de éxito con plataforma de venta propia serían: BuyVip, Redcoon, Privalia, SoloStocks y se están organizando ferias anuales de comercio electrónico en las grandes ciudades.

En 2010 están programadas una en Barcelona y otra en Madrid.

Un artista, ¿qué es lo primero que tiene que tener en cuenta si admite vender sus obras a través de e-commerce?

Cualquier persona que se ponga a vender un producto a través de Internet tiene que tener claras 3 cosas:

Posicionamiento: Vender en Internet no es llegar y besar el Santo. Al principio no te conoce nadie, más que los cuatro amigos a los que se lo has contado. Necesitas promocionarlo y posicionarlo, ya sea dentro de la plataforma de e-commerce (si elegiste una, como por ejemplo Ebay) como en los buscadores y redes sociales:

  • La promoción dentro de la plataforma Ebay sigue sus propias reglas, si bien hay tres que debemos dominar al comenzar:
1. Necesitamos comprar algunos productos para recibir un mínimo de 15 a 20 votos positivos de nuestros vendedores y a partir de ahí la gente empezará a fiarse de nuestra seriedad.

2. Aceptamos que se nos van a cobrar comisiones por cada venta, dependiendo de la visibilidad que elijamos a nuestros productos y también por transferencia a nuestra cuenta de PayPal.

3. Es imprescindible que las imágenes que mostremos de nuestras obras sean perfectas. Iluminación, posición y todas las características se realcen al máximo para que el comprador no tenga ninguna duda sobre lo que está comprando.

  • En los buscadores, conviene enlazar blogs y páginas que hablen de arte y que nos devuelvan el enlace. Por supuesto ser activo con los comentarios y seguir las reglas básicas de los blogs.
  • Dentro de las redes sociales, promocionar nuestra tienda sin hacer spamming, pudiendo crear grupos para gente con intereses similares. Es muy importante que tus contactos no se sientan agredidos por tu promoción.

Adaptabilidad Vs Capacidad: es el clásico “no morir de éxito” Si produces a un ritmo X y de repente tienes un pico de ventas que te exige producir a un ritmo 2X o 3X, tienes la opción de aceptar el compromiso que requiere crear más rápidamente (pudiendo perder en calidad) o dejar insatisfecho a gran parte de la clientela, con su consiguiente desprestigio. Hay que saber dimensionar con claridad donde están nuestros límites creativos y explicitarlo claramente en nuestra web (periodos de entrega y contingencias posibles) para que no haya incumplimientos.

Socialización: que enlaza con el punto de promoción en buscadores y redes sociales. Cada vez aumenta el número de visitas a blogs y webs (de e-commerce entre ellas) que proceden de Facebook y Twitter mayoritariamente.
1. Lo primero sería ser activo y socializar con tus amigos, y amigos de amigos que les pueda interesar lo que vendes, es la adaptación del clásico boca a boca a la era de los Social Media.
2. A continuación sería crear una estrategia de ruido para que nuestro mensaje llegue lo más lejos posible. Ya sea a través de grupos como apuntábamos antes, como de concursos, virales (flash, bromas, videoclips, y demás media), etc.
3. Y sobre todo ser activo, desenfadado y compartir información interesante para todos aquellos “posibles” clientes, es la regla de oro que hay que convertir en nuestro hábito diario.

Y hasta aquí la entrega de esta semana que completaremos con un último post la próxima semana explicando, las posibilidades tecnológicas existentes para montar tu tienda y cuáles son las plataformas más adecuadas para el arte.

10 feb 2010

El e-commerce en el arte I

Este post es una colaboración entre Pilar (El Dado del Arte) y Carlos M. (Cuasante) con motivo del evento CIEN de la plataforma PTB.

Queríamos fusionar las especialidades de cada uno: el arte y la consultoría tecnológica.

El Dado del Arte es visitado diariamente por muchos artistas a los que les gustaría comercializar su obra y dar a conocer todo su talento. Muchos piensan que el único modo es a través de las galerías y las ferias de arte. Pero existe la posibilidad del e-commerce (-comercio electrónico-). Para ello conversamos con Cuasante, para que nos explique paso a paso que debemos hacer si queremos vender nuestras obras de este modo.


¿En qué consiste exactamente el e-commerce?
El comercio electrónico (o e-commerce) es la manera de vender productos a través de Internet con la única ayuda de una página web y una empresa de logística asociada al vendedor o plataforma de venta. La venta electrónica ha alcanzado la edad adulta en España, llegando al punto en que comprar por la Red ha vencido los falsos mitos sobre la privacidad de los datos y la seguridad de la compra, y ha llegado a convertirse en un hábito para millones de españoles (informe Red.es 2008)

Todo esto debido a la mejora en la conectividad que permite el ADSL y en el perfeccionamiento de los métodos de reembolso a través de las “pasarelas de pago” que durante los últimos años han implantado la práctica totalidad de las entidades bancarias. De este modo se producen:
  • la circulación instantánea de la información sobre precios y características de los productos.
  • la creación de facilidades mayores para juntar oferta y demanda.
  • la administración de las existencias y de las compras.
  • el pago rápido y seguro.
Lo anterior permite vender cualquier producto de forma más barata y segura, reduciéndose el papel de los intermediarios, y quedándose en la mayoría de los casos en la función logística del negocio.

¿Existe algún tipo de seguro de transporte?
El seguro de transporte de mercancía va asociado al tipo de servicio que se contrate con la compañía distribuidora (operador logístico). Lo normal es que dentro de la tarifa de entrega normal, exista el derecho de compensación en caso de pérdida o entrega en mal estado. Si bien también se puede contratar una tarifa de entrega mayor, que correría como gasto a cargo del comprador, donde se garantice la llegada en perfecto estado. En caso de no cumplirse la compensación sería mucho mayor.

Puedes mirar las tarifas de: Correos, UPS, MRW, etc.

¿Conoces en todo momento al comprador?
Dependiendo de la plataforma que se use para la venta. Por ejemplo en Ebay, conocemos el perfil público del comprador en cualquier fase de la compra. En una plataforma de pasarela de pago, sólo el banco conocerá su “identidad financiera”. En cualquiera de los dos casos, lo que realmente importa al vendedor, es que el pago se hace siempre previo a la recepción del producto/obra de arte. Es decir, primero cobro, luego envío, que con los tiempos que corren es muy de agradecer.

La próxima semana Cuasante nos seguirá explicando cómo aplicarlo al mundo del arte y cómo un artista puede vender de este modo sus obras ¡no os lo perdáis!